LECHUGA
·LACTUCA SATIVA
CICLO: La lechuga es una planta anual y autógama.
Debe ser plantada a inicios de primavera o finales de verano.
Hay dos tipos principales de lechuga: uno de hoja suelta y otro formando cogollos (acogolladas o arrepolladas).
La lechuga iceberg es quizás la más popular. Es una lechuga de cabeza que es baja en valor nutritivo y sabor.
La lechuga de hoja y la romana proporcionan sabor crujiente y son excelentes selecciones para ensaladas y emparedados.
NECESIDADES:
Temperaturas:
La lechuga es un cultivo de clima fresco. En altas temperaturas, se impide el crecimiento, las hojas pueden ser amargas y se forma el tallo donde se producen flores, el cual se alarga rápidamente.
Durante el verano las lechugas espigan muy rápido si no se tiene cura de ellas.
Algunos tipos y variedades de lechuga soportan el calor mejor que otras.
Suelo:
Blando, permeable y con abundante materia orgánica.
Preparación del terreno:
Esparciremos el abono uniformemente por todo el campo.
Delimitamos una zona para unas 20 lechugas ya que las lechugas sabemos que espigan y se vuelven amargas y por lo tanto es preferible sembrarlas escalonadamente cada 15 días por ejemplo.
Siembra y plantación:
Se suelen hacer semilleros y luego trasplantar los plantones al huerto.
Distancia de plantación en hileras de 30 cm de distancia y 20-30 cm entre plantas.
Algunas variedades de lechuga tienen semilla que requiere luz para su germinación.
Estos tipos de semilla no se deben cubrir con tierra, pero se deben presionar simplemente para que tengan buen contacto con la tierra finamente preparada.
La semilla de lechuga no resiste un almacenamiento prolongado y es recomendable obtener nueva semilla cada primavera.
Riego:
La lechugas requieren de dos riegos semanales como mínimo.
Riegos ligeros frecuentes causan que las hojas desarrollen rápidamente.
Exceso de riego, especialmente en suelos pesados, puede producir enfermedades, crecimiento lento y escaldaduras o quemaduras de los bordes de las hojas.
Recolección:
Duración del cultivo de 20 a 90 días.
En verano en tan solo 20 días están listas para su consumo.
Muchos hortelanos no suelen arrancarlas del todo, a no ser que sean muchos en la mesa y la necesidad lo requiera. Sino van sacando las hojas que se precisen y de esta manera se consume más viva y fresca.
Conservación:
Para almacenar lechuga hay que lavarla, escurrirle el agua, secarla y ponerla en una bolsa plástica en el refrigerador. Debido al alto contenido de agua, 94.9%, no hay un método exitoso para preservar lechuga por un periodo largo.
Para su óptimo valor nutritivo, la lechuga se debe comer cuando esté fresca y con su sabor crujiente.
PROPIEDADES:
El valor nutritivo de la lechuga es diferente dependiendo de su variedad.
La lechuga en general provee una pequeña cantidad de fibra, algunos carbohidratos, un poco de proteína, y una mínima cantidad de grasa.
Sus nutrientes más importantes son la vitamina A y el potasio.
Está compuesta por un 95% de agua, un 1% de fibra, un 1,5% de proteínas, un 0,3% de lípidos, 180 mg/100 g de potasio, 10 mg/100 g de sodio, 25 mg/100 g de fósforo, 40 mg/100 g de calcio, 1 mg/100 g de hierro, 12 mg/100 g de Vitamina y 0, 2 mg/100 g de Vitamina A.